50 personas, 1 pregunta
Una vez más los niños nos dan una lección a los adultos. En Magisterio Infantil hablamos mucho de la importancia que tiene la formación del autoconcepto en los niños, de esta forma se conocerán a sí mismos y podrán darse a conocer a los demás, favoreciendo así su autoestima.Y bien, ¿Qué pasa con los adultos? ¿Dónde está nuestro autoconcepto? ¿Se quedó en el camino hacia la "madurez"? Educamos a los niños en valores, los cuales le enseñan a aprender a quererse y aceptarse así mismo para poder querer y aceptar también a los demás. Pero si estos niños siguen nuestros pasos, probablemente muchos de ellos contaminarán su autoconcepto a base de prejuicios y estereotipos. ¿Esto es lo que busca nuestra sociedad? Yo personalmente no quiero ser maestra ni educar en valores si todo mi trabajo va a ser destruido fuera del aula. Me parece un engaño hacia ellos, hacia los niños. Ver como aprenden a quererse y a querer, para que luego les enseñen a señalar con el dedo y a sentirse señalados. Considero que es una decepción que no se merecen. Es necesaria una reeducación de la sociedad si queremos conseguir una buena educación para los mas pequeños. Reaprender a querernos y aceptarnos para poder querer y aceptar a los demás.
¿Que Qué cambiaría de mi cuerpo? Creo que yo también quiero una cola de sirena :)
Reflexión "Experimento Comparte"
El experimento "Comparte", es una pequeña muestra de cómo es el ser humano. El vídeo nos transporta a la teoría de Rousseau, filósofo Suizo, el cual defendía que "El hombre es bueno por naturaleza, pero es la sociedad quien lo corrompe"; pues bien, este vídeo nos enseña la empatía que pueden llegar a tener los niños y niñas frente a la poca que solemos tener los adultos. Los adultos de hoy fueron los niños empáticos de ayer, ¿Qué hemos hecho para corromper eso? Si volvieran a hacer el experimento a estos niños dentro de treinta años, ¿Tendrían la misma reacción? ¿Por qué? ¿Qué debemos cambiar para no corrompernos a nosotros mismos? Quizá la clave sea no perder el niño que somos, madurar, crecer, aprender, trabajar; vivir, pero sin perder esa naturaleza que según Rousseau nos hace buenos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario